Una misma joya puede quedar espectacular o perderse por completo según el escote que lleves. La regla es sencilla: la joya debe acompañar la forma del escote, no competir con ella. Aquí tienes la guía rápida para acertar siempre.
Escote en V: colgante que siga la línea
El escote en V pide un collar con colgante que forme también una V y quede unos dedos por encima del escote. Alarga el cuello y estiliza. Te encantarán el collar Hadley con colgante de perla, el collar Izzy con colgante de cristal o el collar Victoria con corazón. En las orejas, algo discreto: unos pendientes de botón Sybil.
Cuello alto o cuello vuelto: los pendientes son las protagonistas
Con un jersey de cuello alto o un vestido de cuello vuelto, el collar sobra. Es el momento de los pendientes grandes, que enmarcan la cara y lucen muchísimo. Prueba los pendientes Alina, los pendientes Cora con perla o los pendientes Fireworks. Si prefieres collar, que sea largo y por encima del jersey, como el collar largo con colgante ovalado.
Escote cuadrado o barco: collares cortos o en capas
Los escotes rectos dejan a la vista el cuello y la clavícula, así que lucen muy bien los collares cortos o con varias vueltas. Mira el collar Golden Girl en capas o el collar multicapa South Pacific.
Camisa abierta: cadenas finas y aros pequeños
Con una camisa desabrochada, lo más elegante es una cadena fina que asome justo en la abertura, como el collar de cadena Nora, y unos aros pequeños, como los aros dorados Edel.
El truco que nunca falla
Si el pendiente es grande, el collar discreto, y al revés. Y si dudas entre dorado y plateado, el dorado favorece más a las pieles cálidas y el plateado a las frías, aunque lo más importante es que te guste a ti.